Wonder 93.1

Las salas de cine, en crisis: siguen cerradas y se preguntan por la nueva normalidad en tiempos de streaming

Aunque tienen todo listo para abrir sus puertas, todavía no están habilitadas. El panorama mundial, que apunta a un sistema híbrido de estrenos.

Un poco gastada por el uso, la palabra resistencia se estira como Elastigirl y sirve para todo. Las actividades culturales que sobreviven a los meses de parate son de resistencia, como los festivales de cine o la vigencia de ciertas ferias. ¿Cómo resiste el cine, pensado como espectáculo colectivo, para verse en salas?

Iban a abrir en este diciembre, pero el paisaje urbano sigue parecido a un capítulo de The Walking Dead. Lo dice Ariel Winograd, entre risas un poco amargas. Él dirigió el último tanque nacional que llenó esas salas, vacías y abandonadas desde marzo, El robo del siglo. Y los afiches de vía pública todavía están ahí, para recordarnos que el mundo se detuvo. Y suyo será también el próximo, aunque ahora no se sabe cuándo, y de qué forma, Hoy se arregla el mundo llegará a encontrarse con su público.

“La estamos cuidando”, dice Winograd. “Estamos esperando a que abran de una vez las salas (y las escuelas) para ver cuál es la mejor manera de cuidar su estreno. Esto no quiere decir que presentarla vía streaming sea un descuido, porque ese es un camino muy lindo y se llega a mucha gente de todo el mundo. Pero sobre todo con las comedias, hay algo de la experiencia de ver y reír juntos, de las emociones compartidas, de salir después y hablar de la película que no se compara con nada”.

En la cadena de cines que tiene la gentileza de abrirnos la puerta, Cinemark, está todo preparado para recibir al público. Su gerente, Martín Álvarez Morales, repite que no se han reportado contagios en cines en ninguno de los países que abrieron. Donde, si bien la gente ha sido cauta, incluso temerosa, hubo películas que funcionaron bien y recuperaron cierta fe en que ir al cine no ha muerto todavía. Hay espacio entre las butacas, pero sobre todo atención a evitar aglomeraciones: las entradas, las salidas y las esperas en los baños. Habrá que ir con paciencia, entrar por una puerta y salir por otra solo cuando los que lo hacían antes se hayan ido. Y nada de amucharse en el hall: con distancia, se obtiene una entrada vía electrónica, o con un código QR se va directo a la sala, algo que ya se venía haciendo, en buena medida, antes del virus.

Sin reportes de contagios en cines, sí llegan noticias alarmantes de las principales cadenas exhibidoras que en los Estados Unidos han pedido ayudas y se declaran al borde de la quiebra. Como AMC, que además acusó a Warner y HBO Max de competencia desleal. Disney, y luego Warner, ya avisaron que la forma de pensar los estrenos —el negocio— para ellos ha cambiado.

En 2021, mientras Disney pone la mirada fuerte en lo virtual, las películas de Warner van a convivir en salas y streaming durante un mes. El caso paradigmático es la “esperada” Wonder Woman 1984, que iba a estrenar este año, con Gal Gadot. Tanto la actriz como la directora, Patty Jenkins, ya apoyaron el formato híbrido, que llegará después de un sinfín de aplazos.

“Para mí, lo de Wonder Woman es un caso paradigmático —dice el crítico Diego Lerer, que ha visto crecer y fortalecerse su blog de crítica, el estupendo Micropsia, en estos meses de pandemia—. Si lanzan una película como esa en simultáneo en salas y streaming es que la sala de cine perdió ese lugar sagrado que tenía como primer encuentro con el público, para después esperarla en otros formatos. A partir de ahí, es una incógnita qué pasará con todo lo demás. Cine de festivales, circuitos más independientes, películas pensadas como espectáculo para ser visto en una sala de cine y con otros. Yo creo que va en camino de ser un hábito más vintage, para exquisitos, una opción más para los que prefieren ir hasta un cine y verlo en pantalla grande. Algo así como es el vinilo para los melómanos”.

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